
El bypass es un procedimiento quirúrgico que se utiliza para redirigir el flujo de la sangre cuando una arteria se encuentra obstruida o dañada. Consiste en crear una nueva vía utilizando un injerto (vena o arteria del propio paciente) para rodear la zona afectada y restablecer una adecuada circulación.
Sirve para mejorar el flujo sanguíneo hacia el corazón, aliviando síntomas como el dolor en el pecho (angina) y reduciendo el riesgo de complicaciones graves como el infarto. Además, contribuye a mejorar la calidad de vida del paciente.
